
El foro multilateral, que sesionará formalmente del 22 al 24 de junio en el Centro de Convenciones ATLAPA, inauguró su ciclo de actividades con una conferencia de prensa conjunta de Ramdin y el canciller panameño Javier Martínez-Acha Vásquez. A la cita han confirmado presencia ocho jefes de Estado y unos 30 cancilleres del continente. La República Dominicana estará representada por el canciller Roberto Álvarez.
El tema central de la Asamblea —»Multilateralismo firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados miembros»— quedó en segundo plano ante el escándalo protagonizado por Ramdin, quien designó como jefa de Gabinete a Xaviera Jessurun, una funcionaria surinamesa imputada por corrupción, fraude y blanqueo de capitales en su propio país.
Cuando el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, cuestionó públicamente ese nombramiento, Ramdin lo desestimó. Surinam, país de origen del propio secretario general, llegó incluso a anular el pasaporte diplomático de Jessurun. Rizzuto escaló el asunto al Departamento de Estado, que terminó cancelando la visa de Jessurun. Con la presión insostenible, Ramdin se vio obligado a forzar su renuncia, pero —según confirmó el propio Rizzuto a la agencia Infobae— no la despidió de inmediato: le concedió 30 días con goce de sueldo y, en un paso inusual, le permitió conservar su pasaporte de la OEA y mantener acceso a los archivos informáticos del organismo.
La administración Trump cuestiona la capacidad moral de Ramdin para conducir la institución, y el caso pone en riesgo los aportes financieros de Washington, de los cuales depende el organismo para funcionar. En medio de ese contexto, la Asamblea tiene previsto abordar la situación política en Bolivia y el plan de la ONU para desmantelar las bandas de narcotráfico que asolan a Haití, dos temas de alta sensibilidad para la región caribeña.
La sesión se celebra, además, bajo el simbolismo del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, convocado por Simón Bolívar como primer esfuerzo de integración política de las repúblicas americanas recién independizadas.