SARAJEVO — Martes, 8 de septiembre de 2026. Bosnia y Herzegovina anunció este martes que llamará a consultas a su personal diplomático en Belgrado y suspenderá sus reuniones bilaterales con Serbia en respuesta a los actos de glorificación del criminal de guerra Ratko Mladić, cuyo entierro con honores organizó el gobierno serbio el lunes en las afueras de la capital.
La decisión de Sarajevo llega un día después de que Serbia celebrara los funerales del excomandante militar de los serbobosnios, condenado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia a cadena perpetua por genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, entre ellos la masacre de Srebrenica de 1995, en la que fueron asesinados más de ocho mil hombres y niños bosnios. La ceremonia, a la que asistieron altos funcionarios del gobierno serbio, desató una ola de condenas internacionales.
El gobierno bosnio subrayó que la glorificación de quien fue considerado por la justicia internacional el arquitecto de los peores crímenes en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial es inaceptable y contradice los compromisos de reconciliación que Serbia ha prometido en su proceso de acercamiento a la Unión Europea. Organismos internacionales y varios gobiernos europeos habían pedido previamente a Belgrado que no rindiera honores al exmilitar.
La respuesta de Bosnia es la consecuencia diplomática más concreta hasta ahora de la polémica. Con la medida, Sarajevo eleva la tensión en una región donde los fantasmas de la guerra de los años noventa siguen condicionando las relaciones entre estados vecinos, y donde la rehabilitación simbólica de figuras condenadas por genocidio sigue siendo una herida abierta en el camino hacia la reconciliación.
