TEHERÁN — Lunes, 26 de octubre de 2026. Delegaciones de alto nivel de Arabia Saudita, Pakistán y Turquía se reunieron este lunes en Teherán con las principales autoridades de seguridad y los negociadores de Irán para intentar evitar que se reanuden los combates de la guerra que estalló en febrero, en un momento en que la región teme una nueva escalada antes de las elecciones en Israel y Estados Unidos.
A la capital iraní llegaron el ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salmán; el jefe del Ejército paquistaní, mariscal de campo Asim Munir, y el director de la inteligencia turca, Ibrahim Kalin, con el objetivo de empujar un acuerdo entre Teherán y Washington, según informó la agencia AP. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, participó en los encuentros y afirmó que su país respalda cualquier acuerdo que profundice la cooperación regional y resuelva las diferencias entre los países islámicos. Arabia Saudita indicó en un comunicado que las delegaciones buscaban vías para reducir las tensiones y reforzar la estabilidad de la región.
La guerra en Yemen y los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, contra territorio saudí también figuraron en la agenda, de acuerdo con dos funcionarios regionales citados por AP. El mismo lunes, el Parlamento de Egipto aprobó la petición del presidente Abdelfatah al Sisi de brindar apoyo militar a Arabia Saudita frente a esos ataques. El domingo habían viajado a Teherán mediadores de Catar, en coordinación con Estados Unidos.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, sostuvo que la ventana diplomática sigue abierta y que los mensajes con Washington circulan por intermediarios, aunque rechazó la exigencia de «rendición total» que atribuyó a funcionarios estadounidenses. En Israel, que vota este martes, el primer ministro Benjamín Netanyahu advirtió el domingo que Irán o sus aliados podrían atacar para perturbar los comicios, mientras su ministro de Defensa, Israel Katz, aseguró que no existe intención israelí de iniciar un ataque antes de la votación.
Pakistán y Catar ya habían ayudado a negociar en junio un acuerdo para reabrir por completo el estrecho de Ormuz, levantar el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y abrir conversaciones sobre el programa nuclear, pero el pacto se deshizo pronto con la reanudación de los ataques. Esta vez, la mediación llega con la presión de dos urnas y un reloj que corre hacia el 3 de noviembre.
