NUEVA YORK — Jueves, 15 de octubre de 2026
El expresidente venezolano Nicolás Maduro calificó este jueves de «acusaciones falsas y testimonios falsos» los cargos de tortura que la fiscalía federal de Manhattan añadió a su caso, y se negó dos veces a declararse culpable o inocente, por lo que el juez Alvin K. Hellerstein registró en su nombre una declaración de no culpabilidad.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron con grilletes en los tobillos ante el tribunal federal para responder a una acusación reescrita que amplía los cargos de narcotráfico y armas presentados meses atrás. Según la fiscalía, Maduro dirigió desde que llegó al poder en 2013 un sistema de represión que sometió a golpes, asfixia y descargas eléctricas a opositores y militares acusados de conspirar contra él, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses. El documento le atribuye haber recomendado métodos de tortura, haber recibido informes sobre víctimas concretas y haber amenazado con matar al hijo de un preso como forma de tortura psicológica.
La acusación sostiene que Flores, exfiscal general y exdiputada, ayudó a diseñar ese sistema y ordenó la tortura de algunas personas. Ella, más contenida que su esposo, dijo al juez a través del intérprete que había leído la acusación en español y que es «completamente inocente».
El juez aprobó un calendario que fija el inicio del juicio para el 14 de junio de 2027, dos semanas después de lo previsto. El abogado de Maduro, Barry Pollack, aceptó el cambio, aunque lo calificó de «muy agresivo» ante las nuevas imputaciones. La próxima audiencia previa quedó fijada para el 17 de diciembre.
Maduro y Flores están bajo custodia federal desde el 3 de enero, cuando fuerzas militares estadounidenses los capturaron en Caracas, y ya se habían declarado no culpables de los cargos de narcotráfico. Sus abogados sostienen que el caso debe archivarse por la inmunidad que les correspondía como jefe de Estado y primera dama. El juicio de junio será uno de los pocos en Estados Unidos contra un exgobernante extranjero por tortura.




