NAZCA, Perú — Lunes, 3 de agosto de 2026. Una avioneta de la empresa peruana Aerodiana se estrelló el sábado en el sector Pueblo Viejo, en la provincia de Nazca, poco después de que el piloto declarara una emergencia. Los 13 ocupantes —11 pasajeros y dos tripulantes— murieron en el acto. Entre los turistas había siete ciudadanos italianos de entre 18 y 54 años, dos españoles de 52 años y dos alemanes de 77 y 78 años. Los pilotos fallecidos fueron identificados como Américo Salazar y la copiloto Irenka Guanilo del Carpio.
Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú, el piloto reportó una falla mecánica antes de perder contacto con la torre de control. La avioneta —una Cessna 208B Grand Caravan— había despegado del aeropuerto de Pisco aproximadamente una hora antes del accidente, con destino a un sobrevuelo turístico de las Líneas de Nazca, los misteriosos geoglifos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, confirmó el saldo fatal y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas. El gobierno suspendió de manera temporal las operaciones de Aerodiana mientras las autoridades de aviación civil investigan las causas del siniestro. Italia, España y Alemania siguen de cerca las investigaciones dada la nacionalidad de sus ciudadanos fallecidos.
El accidente reaviva el debate sobre los estándares de seguridad de los vuelos turísticos sobre las Líneas de Nazca, zona que recibe miles de visitantes al año y en la que ya se han registrado otros accidentes mortales de avionetas en el pasado.




