Londres, Reino Unido.- El primer ministro británico Keir Starmer anunció este lunes su dimisión tras 717 días al frente del gobierno del Reino Unido, convirtiéndose en el sexto jefe de gobierno que abandona el cargo en el país en menos de una década. Starmer indicó que permanecerá como primer ministro en funciones hasta que el Partido Laborista elija a su sucesor, proceso que comenzará en julio.
El líder laborista, que en julio de 2024 puso fin a catorce años de gobiernos conservadores con una histórica victoria electoral, no logró sostener el impulso político de su llegada al poder. Su popularidad se desplomó rápidamente ante una economía estancada, el aumento del coste de vida y una serie de escándalos internos que erosionaron la confianza de sus propias filas. Algunas encuestas lo llegaron a señalar como el primer ministro más impopular del país en décadas.
La gota que desbordó el vaso fue la inminente entrada al Parlamento de Andy Burnham, alcalde de Gran Mánchester y figura de peso dentro del laborismo, quien ganó el viernes una elección legislativa parcial en el norte de Inglaterra. Su regreso al Parlamento habría precipitado un desafío abierto a Starmer desde dentro de su propio partido.
Burnham, conocido popularmente como «el rey del Norte», se perfila como el favorito para suceder a Starmer en el liderazgo laborista y, por ende, en la jefatura del gobierno. El Reino Unido se prepara así para conocer a su séptimo primer ministro en diez años, una cadencia de inestabilidad política sin precedentes en la historia moderna del país, que coincide con el periodo posterior al Brexit.





