NUEVA YORK — 22 de septiembre de 2026. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirán este martes en Nueva York para su primer encuentro en persona, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el primer contacto de alto nivel entre un gobernante venezolano y uno estadounidense en más de once años.
El encuentro se produce apenas ocho meses después de la operación militar con la que Estados Unidos capturó al entonces presidente Nicolás Maduro, quien permanece detenido en una prisión próxima al lugar donde tendrá lugar la cita. Rodríguez llegó a Nueva York en la madrugada del lunes para participar en la Asamblea General y lo comunicó en su cuenta de X.
La última vez que ambas naciones se sentaron al más alto nivel fue en la Cumbre de las Américas de 2015, en Panamá, cuando Barack Obama y Maduro mantuvieron una conversación breve en los márgenes del evento. Desde entonces, la relación bilateral quedó congelada bajo sanciones, confrontaciones diplomáticas y un enfrentamiento abierto sobre las elecciones presidenciales de 2024.
El giro que refleja la reunión de este martes es radical. Hace menos de un año, Rodríguez denunciaba desde Caracas una «amenaza guerrerista» de Washington para «robar» los recursos naturales venezolanos; hoy viaja a Nueva York para sentarse con el mismo gobierno que capturó al presidente que ella acompañó durante años como vicepresidenta ejecutiva. En el horizonte de las conversaciones están los enormes yacimientos de petróleo y gas venezolanos, los acuerdos energéticos ya suscritos en los meses posteriores a la caída de Maduro y la normalización progresiva de relaciones entre ambos países.




